¿Cómo cuidar nuestras manos?

Las manos acostumbran a ser un fiel reflejo de nuestra edad y del estilo de vida que seguimos. Al mismo tiempo, son de las primeras zonas donde se percibe el paso de los años.

Pero su importancia no tiene equivalente en el trato que les damos.

Las manos suelen ser las grandes olvidadas de los cuidados diarios y lo más frecuente es que no veamos la necesidad de mimarlas hasta que empiezan a mostrar un aspecto envejecido, se resecan o pierden la firmeza de la juventud. Sin embargo, deberían recibir un trato especial y formar parte de nuestros buenos hábitos y rutinas por motivos muy evidentes.

cuidado de manos¿Por qué cuidarlas??

El primer motivo es que las manos siempre están a la vista, y son, junto con el rostro, una de las zonas más expuestas continuamente a agresiones externas. Estas provienen básicamente del medio ambiente, como el sol, el frío, el calor y los cambios de temperatura, o bien por el contacto con sustancias o productos químicos. El resultado es que, con el paso del tiempo, todo ello da lugar a una rugosidad al tacto y a una piel áspera y seca.

El segundo motivo reside en las características propias de las manos: su piel es especialmente fina y frágil. En caso de descuidarla, pueden aparecer consecuencias, como manchas oscuras cutáneas.

¿Cómo cuidar las manos de forma adecuada?

Para tener las manos suaves y evitar el envejecimiento cutáneo prematuro, debemos recordar estos consejos básicos:

1. Utilizar jabones suaves que respeten el pH de la piel a la hora de lavarnos las manos. Hay que tener presente que esta acción es una actividad diaria, por lo que resulta esencial elegir bien un jabón que se adapte a las condiciones de nuestra piel. Además, no hay que lavar las manos muy a menudo, y siempre debemos procurar hacerlo con temperaturas medias, es decir, agua fría o tibia, pues el agua caliente causa deshidratación.

2. Hidratar las manos lo más a menudo posible, a poder ser 3 o 4 veces al día y un mínimo de dos, una por la mañana y otra antes de ir a dormir. Hay que aplicar la crema hidratante con un suave masaje por toda la mano, incluyendo los dedos, para activar la circulación de toda la zona.

3. Utilizar protección solar en las manos para prevenir el envejecimiento prematuro y las manchas que causan la continua exposición al sol, no solamente durante el verano, sino también a lo largo del resto del año.

4. Procurar llevar siempre guantes al realizar tareas domésticas, idealmente de goma. De esta forma sencilla evitaremos que el detergente, el jabón y la tierra resequen la piel.

5. Realizar una exfoliación de las manos una vez a la semana para eliminar las células muertas de la piel que se acumulan en la capa externa y que acostumbran a provocar una sensación de rugosidad desagradable.

cuidado de manos

Si hasta ahora hemos hablado de la importancia de cuidar las manos, ahora queremos ampliar el campo de visión y hablar de la piel, el mayor órgano del cuerpo y que tiene entre sus principales funciones actuar como barrera protectora.

Para mantenerla en perfecto estado, y al igual que con las manos, hay que asegurar una buena hidratación. Para lograrlo, debemos beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día, seguir una dieta rica en verduras y frutas, descansar las horas necesarias, entre 7 y 8, así como utilizar lociones o cremas hidratantes. De este modo conseguiremos una piel sana y radiante, y evitaremos que la deshidratación provoque falta de vitalidad y arrugas cutáneas.

Ver Productos

SHOPPING CART

close

¡Ayúdanos a mejorar!